Una manchita, se encontraba perdida.
Al final del laberinto, estábamos nosotros.
La alimentamos y calmamos su sed y empezó a alimentarnos.
No sientas frío, no quiero que sientas frio, te cubrí siempre y hoy no quiero que sientas frio.
Ten tu mantita que te arropó por mil noches y me faltaron mil más, me faltaron mil más
Me faltaron mil más.
Comentarios
Publicar un comentario